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Dec.31.2020
 Community-Acquired Pneumonia, Infant

Neumonía extrahospitalaria, en los bebés

Community-Acquired Pneumonia, Infant

La neumonía es una infección pulmonar que causa inflamación y la acumulación de mucosidad y líquido en los pulmones. La neumonía extrahospitalaria es aquella que se desarrolla en personas que no están, ni han estado recientemente, en un hospital u otro centro de atención médica.
Por lo general, la neumonía en los bebés se desarrolla como resultado de una enfermedad causada por un virus, como el resfrío común y la gripe (influenza). También puede ser causada por bacterias u hongos. Mientras que el resfrío y la gripe pueden transmitirse de una persona a otra (son contagiosos), la neumonía en sí no se considera contagiosa.

¿Cuáles son las causas?

Esta afección puede ser causada por lo siguiente:
  • Virus.
  • Bacterias.
  • Hongos, como el moho o las setas.

¿Qué incrementa el riesgo?

Es más probable que el bebé padezca esta afección si:
  • El bebé tiene otros problemas pulmonares.
  • El bebé tiene el sistema de defensa del cuerpo (sistema inmunitario) debilitado.
  • El bebé recibe tratamiento para el cáncer.
  • El bebé está en contacto directo con niños enfermos, especialmente durante las estaciones de otoño e invierno.
  • El bebé tiene una afección en la que los contenidos del estómago regresan y suben a la garganta (enfermedad por reflujo gastroesofágico o ERGE).
Los bebés cuyas madres tienen clamidia sin tratar también corren mayor riesgo de desarrollar neumonía después del nacimiento. La clamidia es una infección que una persona puede contraer a través de relaciones sexuales con otra persona (infección de transmisión sexual o ITS).

¿Cuáles son los signos o síntomas?

Los síntomas de esta afección pueden incluir los siguientes:
  • Tos seca o húmeda (productiva).
  • Problemas respiratorios, como:
    • Respiración acelerada.
    • Respiración ruidosa (sibilancias).
    • Las fosas nasales se abren durante la respiración (aleteo nasal).
  • Fiebre.
  • Falta de apetito.
  • Dificultad para amamantar o tomar el biberón.
  • Estar menos activo y dormir más de lo habitual.

¿Cómo se diagnostica?

Esta afección puede diagnosticarse en función de lo siguiente:
  • Un examen físico.
  • Los antecedentes médicos del bebé.
  • Análisis de laboratorio de los siguientes:
    • Sangre y orina.
    • Mucosidad de los pulmones (esputo) del bebé.
    • Líquido alrededor de los pulmones (líquido pleural) del bebé.
  • Estudios de diagnóstico por imágenes, como radiografías.

¿Cómo se trata?

El tratamiento de esta afección depende de la causa y de la intensidad de los síntomas.
  • Si la neumonía es causada por un virus puede desaparecer sin tratamiento. En los casos graves, es posible que al bebé le administren un medicamento para matar el virus (medicamento antiviral).
  • Si la neumonía está causada por una bacteria, se tratará con medicamentos antibióticos.
  • El bebé deberá recibir tratamiento en el hospital si tiene 6 meses o menos, si tiene dificultad para respirar o si tiene una infección grave. Si el bebé tiene dificultad para respirar, tal vez deba recibir tratamiento con lo siguiente:
    • Oxígeno, si las pruebas muestran que el nivel de oxígeno es bajo.
    • Medicamentos para tratar la infección, la fiebre, la secreción nasal o la tos.
    • Líquidos intravenosos (i.v.).

Siga estas instrucciones en su casa:

Medicamentos

  • Adminístrele al bebé los medicamentos de venta libre y los recetados solamente como se lo haya indicado el pediatra.
  • No administre al bebé medicamentos para la tos o medicamentos para el resfrío a menos que el pediatra lo indique. Los medicamentos para la tos pueden impedir que el cuerpo elimine la mucosidad de los pulmones.
  • Si al bebé le recetaron un antibiótico, adminístrelo como se lo haya indicado el pediatra. No deje de darle al bebé el antibiótico aunque comience a sentirse mejor.
  • No le administre aspirina al bebé por el riesgo de que contraiga el síndrome de Reye.

Comida y bebida

  • Amamante o alimente al bebé con biberón con frecuencia y en pequeñas cantidades. Aumente la cantidad lentamente. No le dé al bebé agua adicional.
  • Haga que el bebé tome la suficiente cantidad de líquido para mantener la orina de color amarillo pálido. Pregúntele al pediatra cuánto líquido debe tomar el bebé diariamente.

Instrucciones generales

  • Pregunte al pediatra qué puede hacer para ayudar a eliminar la mucosidad del bebé. Esto puede incluir el uso de lo siguiente:
    • Un vaporizador o humificador. Estas máquinas agregan humedad al aire, lo que puede aflojar la mucosidad.
    • Una pera de succión u otra herramienta para quitar la mucosidad de la nariz.
    • Agua con sal (solución salina) en gotas para aflojar la mucosidad espesa en la nariz.
    • Un paño húmedo y suave para limpiar la nariz.
  • Lávese las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos antes y después de sujetar al bebé. Use desinfectante para manos si no dispone de agua y jabón. También pídales a las otras personas de la casa que se laven las manos con frecuencia.
  • Mantenga al bebé alejado del humo ambiental de tabaco. Si fuma, asegúrese de fumar solo al aire libre y luego cámbiese la ropa.
  • Asegúrese de que el entorno del bebé ayude a favorecer el reposo.
  • Concurra a todas las visitas de control como se lo haya indicado el pediatra del bebé. Esto es importante.

¿Cómo se previene?

  • Mantenga las vacunas del bebé al día.
  • Asegúrese de que usted y todas las personas que lo cuidan se hayan aplicado la vacuna antigripal y la vacuna contra la tos convulsa (tos ferina).
  • Si el bebé tiene menos de 6 meses, aliméntelo únicamente con leche materna, de ser posible. Continúe con esta práctica hasta que el bebé tenga al menos 6 meses de edad. La leche materna puede ayudar al bebé a combatir infecciones.

Comuníquese con un médico si el bebé:

  • Tiene dificultad para alimentarse.
  • Produce menos heces u orina de lo habitual.
  • No duerme o duerme demasiado.
  • Está muy molesto.
  • Tiene fiebre.

Busque ayuda inmediatamente si el bebé:

  • Tiene signos de dificultad para respirar, como:
    • Respiración acelerada.
    • Sonidos como de gruñidos al espirar.
    • Las costillas parecen sobresalir cuando respira.
    • Sibilancias.
    • Aleteo nasal.
    • Los labios, las uñas o la cara se tornan azules.
    • Pausas cortas en la respiración durante o después de toser.
  • Tose con sangre.
  • Vomita con frecuencia.
  • Tiene síntomas que empeoran repentinamente.
  • Es menor de 3 meses y tiene una temperatura de 100.4 °F (38 °C) o más.
  • Tiene entre 3 meses y 3 años de edad y presenta fiebre de 102.2 °F (39 °C) o más.
Estos síntomas pueden representar un problema grave que constituye una emergencia. No espere a ver si los síntomas desaparecen. Solicite atención médica de inmediato. Comuníquese con el servicio de emergencias de su localidad (911 en los Estados Unidos).

Resumen

  • La neumonía extrahospitalaria es aquella que se desarrolla en personas que no están, ni han estado recientemente, en un hospital u otro centro de atención médica. Puede ser causada por bacterias, virus u hongos.
  • El tratamiento de esta afección depende de la causa y de la intensidad de los síntomas.
  • Comuníquese con un médico si el bebé tiene dificultad para alimentarse, produce menos heces u orina de lo habitual, tiene dificultad para dormir, está muy molesto o tiene fiebre.

Esta información no tiene como fin reemplazar el consejo del médico. Asegúrese de hacerle al médico cualquier pregunta que tenga.

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