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Jul.30.2019
 Fever, Pediatric

Fiebre, en niños

Fever, Pediatric


La fiebre es un aumento de la temperatura corporal. Por lo general se define como una temperatura de 100.4 ºF (38 ºC) o mayor. En los niños de más de tres meses de edad, una fiebre breve, de leve a moderada, por lo general no tiene efectos a largo plazo y suele no requerir tratamiento. En los niños menores de tres meses, una fiebre puede indicar que hay un problema grave. Una fiebre alta en los bebés y niños pequeños puede en ocasiones desencadenar una convulsión (convulsión febril). La sudoración que puede ocurrir con la fiebre repetida o prolongada también puede causar pérdida de líquido en el cuerpo (deshidratación).
La fiebre se confirma tomando la temperatura con un termómetro. La medición de la temperatura puede variar según:
  • La edad.
  • El momento del día.
  • El lugar del cuerpo donde se tome la temperatura. Las lecturas pueden variar si se coloca el termómetro:
    • En la boca (oral).
    • En el recto (rectal). Esta es la más exacta.
    • En el oído (timpánica).
    • Debajo del brazo (axilar).
    • En la frente (temporal).

Siga estas indicaciones en su casa:

Medicamentos

  • Adminístrele los medicamentos de venta libre y los recetados al niño solamente como se lo haya indicado el pediatra. Siga atentamente las instrucciones que le dio el pediatra en lo que respecta a las dosis y la administración de medicamentos.
  • No le administre aspirina al niño por el riesgo de que contraiga el síndrome de Reye.
  • Si le recetaron un antibiótico al niño, adminístreselo como se lo haya indicado el pediatra. No deje de darle al niño el antibiótico aunque empiece a sentirse mejor.

Si el niño tiene una convulsión:

  • Mantenga al niño seguro, pero no lo contenga durante una convulsión.
  • Para ayudar a evitar que el niño se ahogue, colóquelo de costado o boca abajo.
  • Si puede hacerlo, saque con suavidad cualquier objeto de la boca del niño. No le coloque nada en la boca durante una convulsión.

Indicaciones generales

  • Controle la afección del niño para detectar cambios. Informe al pediatra sobre cualquier cambio.
  • Haga que el niño descanse todo lo que sea necesario.
  • Haga que su hijo beba la suficiente cantidad de líquido como para mantener la orina de color amarillo pálido. Esto ayuda a evitar la deshidratación.
  • Dele al niño un baño de esponja o de inmersión con agua a temperatura ambiente para ayudar a reducir la temperatura corporal si es necesario. No use agua fría, y no lo haga si hace que el niño se ponga más molesto o incómodo.
  • No tape al niño con muchas frazadas ni le ponga ropa abrigada.
  • Si la fiebre del niño es causada por una infección que se transmite de persona a persona (es contagiosa), como el resfrío o la gripe, el niño debe permanecer en casa. El niño puede salir de la casa solo para recibir atención médica si es necesario. El niño no debe volver a la escuela o la guardería hasta al menos 24 horas después de la desaparición de la fiebre. La fiebre debe desaparecer sin necesidad de usar medicamentos.
  • Concurra a todas las visitas de control como se lo haya indicado el pediatra del niño. Esto es importante.

Comuníquese con un médico si el niño:

  • Tiene vómitos.
  • Si tiene diarrea.
  • Siente dolor al orinar.
  • Tiene síntomas que no mejoran con el tratamiento.
  • Desarrolla nuevos síntomas.

Solicite ayuda inmediatamente si el niño:

  • Es menor de 3 meses y tiene una temperatura de 100.4 °F (38 °C) o más.
  • Se pone laxo o flácido.
  • Tiene sibilancias o le falta el aire.
  • Tiene una convulsión febril.
  • Está mareado o se desmaya.
  • No quiere beber.
  • Presenta alguno de los siguientes signos:
    • Una erupción cutánea, rigidez en el cuello o dolor de cabeza intenso.
    • Dolor intenso en el abdomen.
    • Vómitos o diarrea persistentes o intensos.
    • Tos fuerte o acompañada de expectoración.
  • Es menor de un año y usted nota signos de deshidratación. Estos pueden incluir:
    • Una parte blanda de la cabeza del bebé (fontanela) hundida.
    • Pañales secos después de 6 horas de haberlos cambiado.
    • Mayor irritabilidad.
  • Es mayor de un año y usted nota signos de deshidratación. Estos pueden incluir:
    • Ausencia de orina en un lapso de 8 a 12 horas.
    • Labios agrietados.
    • Ausencia de lágrimas cuando llora.
    • Sequedad de boca.
    • Ojos hundidos.
    • Somnolencia.
    • Debilidad.

Resumen

  • La fiebre es un aumento de la temperatura corporal. Por lo general se define como una temperatura de 100.4 ºF (38 ºC) o mayor.
  • En los niños menores de tres meses, una fiebre puede indicar que hay un problema grave. Una fiebre alta en los bebés y niños pequeños puede en ocasiones desencadenar una convulsión (convulsión febril). La sudoración, que puede ocurrir con una fiebre repetida o prolongada, también puede causar deshidratación.
  • No le administre aspirina al niño por el riesgo de que contraiga el síndrome de Reye.
  • Esté atento a cualquier cambio en los síntomas del niño. Si los síntomas empeoran o el niño tiene nuevos síntomas, póngase en contacto con el pediatra.
  • Solicite ayuda de inmediato si el niño es menor de tres meses y tiene una temperatura de 100,4 °F (38 °C) o más, tiene una convulsión o tiene signos de deshidratación.

Esta información no tiene como fin reemplazar el consejo del médico. Asegúrese de hacerle al médico cualquier pregunta que tenga.

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