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Nov.18.2021
 Sepsis, Self Care, Pediatric

Autocuidado por sepsis en los niños

Sepsis, Self Care, Pediatric

La sepsis es una enfermedad grave que puede requerir atención intensiva en un hospital. En la siguiente información, se explica lo que debe saber para controlar la afección del niño después de que recibe el alta del hospital.

¿Cuáles son los riesgos?

Después de que le den tratamiento por sepsis y reciba el alta hospitalaria, el niño puede correr un mayor riesgo de tener ciertos problemas. Estos problemas pueden ser físicos o mentales.

Problemas físicos:
  • Debilidad y cansancio.
  • Falta de aire.
  • Dolor en muchas zonas del cuerpo.
  • Dificultad para caminar.
  • Piel seca y que pica.
  • Falta de apetito. Como consecuencia, puede perder peso.
  • Falla de órganos.

Problemas mentales:
  • Dificultad para dormir.
  • Depresión.
  • Confusión.
  • Ansiedad y preocupación causados por una mala experiencia (trastorno de estrés postraumático,TEPT).
  • Baja autoestima.
  • Estar inquieto.
  • Llora de forma incontrolable, si es un bebé.

Siga estas instrucciones en su casa:

Medicamentos

  • Administre al niño los medicamentos de venta libre y los recetados solamente como se lo haya indicado su pediatra.
  • Administre al niño los antibióticos o los antimicóticos como se lo haya indicado el pediatra. No deje de darle al niño los antibióticos o los antimicóticos aunque comience a sentirse mejor.
  • No le administre aspirina al niño por el riesgo de que contraiga el síndrome de Reye.

Comida y bebida

  • Alimente al niño con una dieta sana y equilibrada. Esta debe incluir muchas frutas y verduras, cereales integrales, productos lácteos bajos en grasa y proteínas con bajo contenido de grasa. Pregúntele al pediatra si el niño debe evitar algunos alimentos.
  • Asegúrese de que el niño beba la suficiente cantidad de líquido como para mantener la orina de color amarillo pálido.

Actividad

  • Asegúrese de que el niño descanse como se lo haya indicado el pediatra.
  • El niño debe evitar estar sentado durante mucho tiempo sin moverse y debe levantarse para realizar caminatas cortas cada 1 o 2 horas. Esto es importante para mejorar el flujo sanguíneo y la respiración. Ayude al niño si se siente débil o inestable.
  • Permita que el niño intente establecer objetivos pequeños y alcanzables todas las semanas, como vestirse solo, bañarse o subir las escaleras. Es posible que el niño tarde un tiempo en recuperar la fuerza.
  • Deje que el niño intente realizar actividad física de forma regular si se siente suficientemente saludable para hacerlo. Consulte al pediatra qué ejercicios son seguros para el niño.
  • Haga que el niño retome sus actividades normales como se lo haya indicado el pediatra. Consulte al pediatra qué actividades son seguras para él.

Prevención de infecciones

  • Mantenga las vacunas del niño al día. Lleve al niño para que reciba la vacuna contra la gripe todos los años.
  • Lávese las manos y lave las manos del niño con agua y jabón con frecuencia. Lávese las manos durante al menos 20 segundos. Use desinfectante para manos si no dispone de agua y jabón.
  • Ayude al niño a practicar una buena higiene. Mantenga los cortes limpios y cubiertos hasta que cicatricen.

Control del estrés

Ayude al niño a buscar formas de combatir el estrés y la ansiedad. Estas pueden incluir:
  • Ejercicios de respiración.
  • Yoga o meditación.
  • Escuchar música.
  • Ejercicio y juego organizados.
  • Pasar tiempo con personas que hacen que el niño se sienta seguro.
  • Buscar un grupo de apoyo o un terapeuta familiar.

Instrucciones generales

  • Asegúrese de que el niño duerma lo suficiente de acuerdo a su edad. Para ayudar al niño a dormir bien, siga estas instrucciones:
    • Los horarios de la siesta y del sueño nocturno deben ser constantes.
    • Asegúrese de que la habitación del niño sea fresca, silenciosa y oscura.
    • Entre 1 y 2 horas antes de que el niño se acueste, evite lo siguiente:
      • Darle al niño una comida abundante.
      • Darle al niño bebidas con cafeína.
      • Los juegos activos, la televisión, las computadoras o los videojuegos.
  • Hable con amigos y familiares de confianza sobre la afección del niño. Explíqueles los síntomas que tiene el niño e infórmeles que está trabajando con un pediatra para tratar la afección. Esto puede darles a usted y al niño una forma de obtener apoyo y orientación.
  • Concurra a todas las visitas de seguimiento. Esto es importante.

Preguntas para hacerle al pediatra del niño:

  • ¿Qué cambios físicos y emocionales debo informar?
  • ¿Es necesario que alguien esté con el niño todo el tiempo?

Comuníquese con un médico si:

  • El niño no parece estar mejorando o recuperando la fuerza.
  • El niño está cansado todo el tiempo.
  • El niño tiene problemas para quedarse dormido, para seguir durmiendo o tiene pesadillas.
  • El niño tiene signos de depresión, tales como:
    • Tristeza, mal humor o irritabilidad constantes.
    • Ya no disfruta de actividades que le solían causar placer.
    • Un cambio en el peso o en sus hábitos de alimentación.
    • Evita a amigos y familiares.
    • Tiene sentimientos de culpa o de inutilidad.
  • El niño muestra signos de que no alcanza los indicadores del desarrollo adecuados para su edad.

Solicite ayuda de inmediato si:

  • El niño tiene entre 3 meses y 3 años de edad y presenta fiebre de 102.2 °F (39 °C) o más.
  • El niño es menor de 3 meses y tiene fiebre de 100.4 °F (38 °C) o más.
  • Su hijo tiene dificultad para respirar.
  • El niño tiene latidos cardíacos rápidos o discontinuos.
  • El niño tiene mucha confusión, se mueve con dificultad o no responde.
  • El niño tiene la piel manchada, pálida o azulada.
  • Su hijo tiene una infección que empeora o que no mejora.
  • El niño ve, oye, saborea, huele o siente cosas que no están presentes (alucinaciones).
  • El niño tiene pensamientos serios sobre lastimarse o lastimar a los demás.

Estos síntomas pueden representar un problema grave que constituye una emergencia. No espere a ver si los síntomas desaparecen. Solicite asistencia médica para el niño inmediatamente. Comuníquese con el servicio de emergencias de su localidad (911 en los Estados Unidos).

Si alguna vez siente que el niño podría lastimarse o lastimar a otras personas, o le comparte pensamientos sobre acabar con su vida, busque ayuda de inmediato. Puede dirigirse al departamento de emergencias más cercano o bien:
  • Comuníquese con el servicio de emergencias de su localidad (911 en los Estados Unidos).
  • Llame a una línea de asistencia al suicida y atención en crisis como National Suicide Prevention Lifeline (Línea Nacional de Prevención del Suicidio) al 1-800-273-8255. Está disponible las 24 horas del día en los EE. UU.
  • Envíe un mensaje de texto a la línea para casos de crisis al 741741 (en los EE. UU.).

Resumen

  • La sepsis es una enfermedad grave que puede requerir atención intensiva en un hospital. El niño puede tener efectos a largo plazo en la salud después de recibir el alta hospitalaria.
  • Haga que el niño descanse y retome gradualmente sus actividades normales. Consulte al pediatra qué actividades son seguras para él.
  • Ayude al niño a buscar formas de combatir el estrés y la ansiedad.
  • Concurra a todas las visitas de seguimiento. Esto es importante.

Esta información no tiene como fin reemplazar el consejo del médico. Asegúrese de hacerle al médico cualquier pregunta que tenga.

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