Elsevier Logo

Contenidodeinteracciónconelpaciente

¿Qué ocurre cuando su paciente regresa a casa?

¡Conozca más acerca de nuestras soluciones de gestión del paciente - Patient Enagegment - ahora! Convierta a sus pacientes en participantes activos en su atención médica brindándoles acceso fácil a la misma información basada en evidencia en la que confía, pero entregada en un formato fácil de entender.

Aug.23.2019
 Sepsis, Self Care, Pediatric

Autocuidado por sepsis en los niños

Sepsis, Self Care, Pediatric

La sepsis es una enfermedad grave que puede requerir atención intensiva en un hospital. En la siguiente información, se explica lo que debe saber para controlar la afección del niño después de que recibe el alta del hospital.

¿Cuáles son los riesgos?

Después de que le den tratamiento por sepsis y reciba el alta hospitalaria, el niño puede correr un mayor riesgo de tener ciertos problemas. Estos problemas pueden ser físicos o mentales.
Problemas físicos:
  • Debilidad y cansancio.
  • Falta de aire.
  • Dolor en muchas zonas del cuerpo.
  • Dificultad para caminar.
  • Piel seca y que pica.
  • Falta de apetito. Como consecuencia, puede perder peso.
  • Falla de órganos.
Problemas mentales:
  • Dificultad para dormir.
  • Depresión.
  • Confusión.
  • Ansiedad y preocupación a causa de haber pasado por una mala experiencia (trastorno de estrés postraumático,TEPT).
  • Baja autoestima.

Siga estas indicaciones en su casa:

Medicamentos

  • Administre al niño los medicamentos de venta libre y los recetados solamente como se lo haya indicado el pediatra del niño.
  • Administre al niño los antibióticos o los antimicóticos como se lo haya indicado el pediatra. No deje de darle al niño los antibióticos o los antimicóticos aunque comience a sentirse mejor.
  • No le administre aspirina al niño por el riesgo de que contraiga el síndrome de Reye.

Comida y bebida

  • Alimente al niño con una dieta sana y equilibrada. Esta debe incluir muchas frutas y verduras, cereales integrales, productos lácteos bajos en grasa y proteínas con bajo contenido de grasa. Pregúntele al médico si el niño debe evitar algunos alimentos.
  • Asegúrese de que el niño beba la suficiente cantidad de líquido como para mantener la orina de color amarillo pálido.

Actividad

  • Asegúrese de que el niño descanse como se lo haya indicado su pediatra.
  • Debe evitar estar sentado durante mucho tiempo sin moverse y debe levantarse para realizar caminatas cortas cada 1 o 2 horas. Esto es importante para mejorar el flujo sanguíneo y la respiración. Ayude al niño si se siente débil o inestable.
  • Haga que el niño reanude sus actividades normales como se lo haya indicado el pediatra. Consulte al médico del niño qué actividades son seguras para él.
  • Permita que el niño intente establecer objetivos pequeños y alcanzables todas las semanas, como vestirse solo, bañarse o subir escaleras. Es posible que el niño tarde un tiempo en recuperar la fuerza.
  • Deje que el niño intente realizar actividad física de forma regular si se siente suficientemente saludable para hacerlo. Consulte al pediatra qué ejercicios son seguros para el niño.

Prevención de infecciones

  • Mantenga las vacunas del niño al día.
  • Lávese las manos y lave las manos del niño con agua y jabón con frecuencia. Use desinfectante para manos si no dispone de agua y jabón.
  • Ayude al niño a practicar una buena higiene. Mantenga los cortes limpios y cubiertos hasta que cicatricen.

Control del estrés

Ayude al niño a buscar formas de combatir el estrés y la ansiedad. Estas pueden incluir:
  • Ejercicios de respiración.
  • Yoga o meditación.
  • Escuchar música.
  • Ejercicio y juego organizados.
  • Pasar tiempo con personas que hacen que el niño se sienta seguro.
  • Buscar un grupo de apoyo o un terapeuta familiar.

Indicaciones generales

  • Asegúrese de que el niño duerma lo suficiente de acuerdo a su edad. Para ayudar al niño a dormir mejor, siga estas indicaciones:
    • Los horarios de la siesta y del sueño nocturno deben ser constantes.
    • Asegúrese de que la habitación del niño sea fresca, silenciosa y oscura.
    • Entre 1 y 2 horas antes de que el niño se acueste, evite lo siguiente:
      • Darle al niño una comida abundante.
      • Darle al niño bebidas con cafeína.
      • Los juegos activos, la televisión, las computadoras o los videojuegos.
  • Hable con amigos y familiares de confianza sobre la afección del niño. Explíqueles los síntomas que tiene el niño e infórmeles que está trabajando con un pediatra para tratar la afección. Esto puede darles a usted y al niño una forma de obtener apoyo y orientación.
  • Concurra a todas las visitas de control como se lo haya indicado el pediatra del niño. Esto es importante.

Preguntas para hacerle al pediatra del niño:

  • ¿Qué cambios físicos y emocionales debo informar?
  • ¿Es necesario que alguien esté con el niño todo el tiempo?

Comuníquese con un médico si el niño:

  • No parece estar mejorando o recuperando la fuerza.
  • Tiene cansancio permanente.
  • Tiene problemas para quedarse dormido, para seguir durmiendo o tiene pesadillas.
  • Tiene signos de depresión, tales como:
    • Tristeza, mal humor o irritabilidad constantes.
    • Ya no disfruta de actividades que le solían causar placer.
    • Cambios en el peso o en sus hábitos de alimentación.
    • Evita a amigos y familiares.
    • Tiene sentimientos de culpa o de inutilidad.
  • Muestra signos de que no alcanza los indicadores del desarrollo adecuados para su edad.

Solicite ayuda inmediatamente si el niño:

  • Tiene entre 3 meses y 3 años de edad y presenta fiebre de 102.2 °F (39 °C) o más.
  • Es menor de 3 meses y tiene una temperatura de 100.4 °F (38 °C) o más.
  • Presenta dificultad para respirar.
  • Tiene latidos cardíacos rápidos o irregulares.
  • Tiene mucha confusión, se mueve con dificultad o no responde.
  • Tiene la piel manchada, pálida o azulada.
  • Tiene una infección que empeora o que no mejora.
  • El niño ve, oye, saborea, huele o siente cosas que no están presentes (alucinaciones).
  • El niño tiene pensamientos graves sobre lastimarse o lastimar a los demás.
Estos síntomas pueden representar un problema grave que constituye una emergencia. No espere a ver si los síntomas desaparecen. Solicite asistencia médica para el niño inmediatamente. Comuníquese con el servicio de emergencias de su localidad (911 en los Estados Unidos).

Resumen

  • La sepsis es una enfermedad grave que puede requerir atención intensiva en un hospital. El niño puede tener efectos a largo plazo en la salud después de recibir el alta hospitalaria.
  • Haga que el niño descanse y retome gradualmente sus actividades normales. Consulte al pediatra qué actividades son seguras para el niño.
  • Ayude al niño a buscar formas de combatir el estrés y la ansiedad.
  • Concurra a todas las visitas de control como se lo haya indicado el pediatra del niño. Esto es importante.

Esta información no tiene como fin reemplazar el consejo del médico. Asegúrese de hacerle al médico cualquier pregunta que tenga.

;